EL BLOQUEO MÁS LARGO E INMORAL DE LA HISTORIA HUMANA



AntonimoEl 1 de enero de 1959, las luchas rebeldes en Cuba contra la dictadura batistiana terminaron exitosamente. Tomó así el poder el movimiento popular revolucionario liderado por Fidel Castro. Las medidas administradas por el Gobierno Revolucionario destinadas a recuperar las riquezas y ponerlas al servicio del pueblo, constituyeron impactos letales a los intereses de los grandes monopolios norteamericanos que durante más de medio siglo saquearon los recursos de la Isla con la cooperación del gobierno títere.

Para el imperialismo, ese rescate de derechos del pueblo cubano constituía una insolencia extrema. Como respuesta a la nacionalización de las empresas estadounidenses, Eisenhower aprobó el 11 de diciembre de 1959 un plan de la Agencia Central de Inteligencia, cuyo objetivo sería “el derrocamiento de Castro en el término de un año y su sustitución por una junta amiga de los Estados Unidos”.

En un documento desclasificado en el año 1991, se conoció que el 6 de abril de 1960, (un año antes de la invasión organizada por los EE.UU. contra Cuba), el entonces Subsecretario de Estado Adjunto para los Asuntos Interamericanos, Lester Dewitt Mallory, escribió lo siguiente en un memorando discutido en una reunión encabezada por el Presidente Eisenhower de Estados Unidos: “No existe una oposición política efectiva en Cuba; por tanto, el único medio previsible que tenemos hoy  para enajenar el apoyo interno a la Revolución, es a través del desencanto y el desaliento, basados en la insatisfacción y las dificultades económicas. Debe utilizarse prontamente cualquier medio concebible para debilitar la vida económica de Cuba. Negarle dinero y suministros a Cuba, para disminuir los salarios reales y monetarios, a fin de causar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.

Como la respuesta al bloqueo parcial de los dos primeros años se hizo infructuosa ante sus apetitos de re anexión, el gobierno de EE.UU., mediante la Ley de Ayuda Extranjera (Sec. 620) de septiembre de 1961, declaró el bloqueo total contra Cuba a partir de las 12.01 AM del 7 de febrero de 1962.

La revancha de EE.UU. se ha mostrado contundente y abusiva desde esa misma fecha. Las sanciones encaminadas a doblegar a la Revolución se sucedieron vertiginosamente convirtiéndose en un bloqueo total, una guerra económica que la poderosa nación del Norte ha venido imponiendo durante cincuentaitrés años, sobre el que otrora fuera uno de sus enclaves preferidos en el Hemisferio Occidental. Con Bush hijo en la Casa Blanca recrudeció el bloqueo con nuevas sanciones económicas, que incluyen entre otros aspectos la persecución de la actividad de las empresas, las transacciones financieras internacionales de Cuba, llegando incluso al robo descarado de marcas comerciales (por décimo año consecutivo, bajo el amparo de la Sec. 211 de la Ley Ómnibus de Asignaciones Consolidadas Suplementarias y de Emergencia, el gobierno de Estados Unidos continúa las acciones para robar las marcas cubanas internacionalmente reconocidas Havana Club y Cohiba) y robar además la casi totalidad de los fondos cubanos congelados en EE.UU.

La American Express Travel Related Services debió pagar una multa por 16.625 dólares porque una subsidiaria en México vendió paquetes turísticos a Cuba. Las manos largas del bloqueo contra Cuba investigan en Internet, en cuyo ciberespacio el Departamento del Tesoro encontró culpable a una conocida agencia de viajes norteamericana, a la que castigó por violar la “Ley Helms-Burton”.  El gobierno de EE.UU. multó con casi 183.000 dólares a Travelocity, agencia de viajes por Internet, cuyo único delito fue reservar vuelos hacia Cuba.

Alexander Acosta, Fiscal Federal de Florida (EE.UU.), reconoció en el año 2006 que un grupo integrado por diferentes agencias del gobierno de norteamericano vigila el cumplimiento del bloqueo impuesto por este país a Cuba y "perseguirá con firmeza" a las empresas que comercien de algún modo con dicho país. El equipo de la Fiscalía de Miami, denominado “Grupo de Trabajo para el Cumplimiento de las Sanciones a Cuba”, está integrado además por el FBI, el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), el Departamento de Comercio, la Guardia Costera, la Oficina para el Control de Bienes Extranjeros (OFAC) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). El objetivo fundamental de este Grupo es perseguir, de manera rigurosa y agresiva, las violaciones de las regulaciones del bloqueo y encausar a los infractores. Este Fiscal advirtió que quienes violen las normas del bloqueo a Cuba, podrían recibir penas de hasta diez años de cárcel con multas de 250 mil dólares, y hasta un millón de esta moneda en el caso de las corporaciones.

El 14 de agosto del 2006 el Consejo Nacional de Iglesias de EE.UU. informó que el Departamento del Tesoro le impuso una multa a la Alianza de Iglesias Bautistas ascendente a 34 mil dólares, alegando que algunos de sus miembros y feligreses de otras iglesias “hicieron turismo” durante una visita a Cuba con fines religiosos.

En otro ámbito, el banco suizo UBS tuvo que pagar 100 millones de dólares de multa a EE.UU. por ayudar a Cuba, y otros países vetados por EEUU, a cambiar viejos billetes de dólar por otros nuevos. Los bancos HSBC, Barclays, Credit Suisse, Royal Bank of Canadá y Bank of Nova Scotia, fueron obligados a cerrar cuentas de empresas cubanas, y redujeron las operaciones vinculadas con la Isla desde el año 2006, para cumplir con las regulaciones extraterritoriales. Por esta razón, cuesta entonces mover divisas desde y hacia Cuba, porque los bancos internacionales que lo hacen son sancionados por las represalias estadounidenses.

También en los comerciantes latinoamericanos el Departamento de Estado ha logrado un temor generalizado, ya que por trabajar con la Isla pueden ser vetados para exportar sus productos a EE.UU., y aparte de esto, en dicho país multan, y le cierran los puertos por seis meses a los barcos que recalan en la Isla. El imperialismo busca por estas vías paralizar la actividad económica de Cuba.

Los daños económicos directos causados por el carácter extraterritorial del bloqueo y la aplicación durante 53 años, han alcanzado niveles sin precedentes a partir del denominado Plan Bush, y su impacto se percibe en todos los ámbitos de la economía y sociedad cubana, en particular en aquellas más sensibles como los alimentos de consumo diario, el transporte, el vestuario, la educación, la cultura, la salud pública y en la calidad de vida en general del pueblo cubano. Ningún sector productivo escapa a los cuantiosos daños que ocasiona esta guerra silenciosa a la economía nacional. Un barco cargado con arroz sale mucho más caro traerlo desde el lejano oriente por el transporte, pero no hay alternativa a causa de que a los productores de EEUU no se les permite venderle a Cuba, y las navieras temen las sanciones mencionadas más arriba.

Al no tener acceso a las fuentes de financiamiento internacionales (Banco Mundial, FMI, BID y otros), los créditos obtenidos son con altos intereses o los productos deben comprarse en efectivo, lo que lleva implícito limitar las posibilidades de satisfacer las necesidades, aunque exista la voluntad política y del estado de hacerlo. El cerco impuesto por Washington a Cuba implica disposiciones y regulaciones de carácter unilateral que obstaculizan desde el funcionamiento de una empresa hasta la atención médica a niños enfermos o discapacitados.

Durante más de medio siglo las administraciones de EEUU han negado a Cuba el derecho a necesarios equipos de alta tecnología médica hechos en ese país; se niega a empresas cubanas la adquisición de medicamentos y otras especies, no sólo de compañías norteamericanas sino también de sus filiales, incluyendo terceros países; el Departamento de Estado instituyó una extraña lista de "hospitales denegados", impidiendo hasta la compra de válvulas protésicas usadas en los casos de niños con arritmias, y de marcapasos cuya implantación en los menores puede evitar cirugías complejas. En el año 2008 el imperialismo impidió la posibilidad de que Cuba acceda a una tecnología molecular en la especialidad de trasplante renal, bloqueando la donación de un laboratorio hecha por una ONG extranjera, necesario para la atención a los pacientes del programa. La razón esgrimida: solo porque incluía equipos fabricados en Estados Unidos.

Estas medidas ponen en riesgo la vida de personas. El bloqueo de EEUU niega a los niños cubanos recibir el fármaco inhalatorio “Sevorane”, de la compañía norteamericana Abbott, que es el mejor para la anestesia general pediátrica, debiendo usarse sustitutos de menor calidad. Los menores aquejados de arritmias no pueden ya recibir marcapasos que vendía la empresa norteamericana Saint-Jude, obligada a terminar contactos con Cuba debido a la fuerte presión legal de la Oficina de Control de Activos Extranjeros. En la ONU, el ex Canciller de Cuba, Felipe Pérez Roque solicitó a la delegación norteamericana que explicara a la Asamblea General“por qué razón los niños que sufren de arritmia cardiaca son vistos por ellos como enemigos del gobierno norteamericano”.Seguramente el ex presidente Bush lo explicaría diciendo que esos niños cubanos son "víctimas colaterales" de su guerra contra Cuba.

En el ámbito de la educación se impide la adquisición de medios de enseñanza e instrumentos de laboratorios sólo porque se usaron componentes estadounidenses en su fabricación. Por otro lado, centenares de tripulantes de turismo perdieron sus empleos cuando empresas norteamericanas adquirieron las unidades de cruceros turísticos donde estos trabajadores habían sido contratados, pues se adoptó como primera medida el despido del personal cubano.

Por el lado de Cuba pasa un gran cable submarino de fibra óptica que lleva la comunicación de Internet por el mundo. El bloqueo de EUU. no le permite a la isla hacer uso de dicho conductor, lo cual la obliga a usar solo señal de satélite, que encarece en extremo el acceso a la red.

Desde 1962 a Cuba no se le permite el acceso a equipos de telecomunicaciones de las compañías o subsidiarias estadounidenses. Además en el año 2000 Estados Unidos interrumpió toda comunicación telefónica directa con la isla, que representa alrededor del 70  por ciento del tráfico internacional de Cuba. Como resultado de la prohibición, la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba ETECSA, no puede negociar abiertamente con operadores norteamericanos, y está obligada a conectarse por terceros países, con significativas pérdidas y dificultades.

Algo similar le ocurre a las operadoras celulares del vecino del norte, que tienen prohibido establecer el servicio Roaming con la operadora cubana CUBACEL.

Desde la Conferencia Naval de Londres, de 1909, es un principio aceptado en el Derecho Internacional que: "El bloqueo es un acto de guerra", y siendo así, sólo es entendible su empleo entre “partes beligerantes”. No existe, por otra parte, norma del derecho internacional que justifique el llamado "bloqueo pacífico", el cual fue práctica de las potencias coloniales del siglo XIX y a principios del siglo pasado.

La opinión pública del mundo debe tomar conciencia de que este bloqueo comercial, económico y financiero, de carácter extraterritorial, está dirigido por el Gobierno de los EEUU, ejercido para someter intencionalmente a los ciudadanos cubanos y sus niños a condiciones de existencia que le pueden acarrear daños físicos, totales o parciales, para debilitar su decisión de luchar y vencer. Sin duda una flagrante violación masiva y sistemática hacia los derechos humanos de este pueblo.

La sistemática acción del bloqueo para que los productos y servicios no se exporten, ocasiona un freno al desarrollo económico del país; tal acción expresa una falta extrema de ética, humanismo y también una burla a las disposiciones del Derecho Internacional.

El hecho de que la Administración Obama haya incluido calumniosamente a Cuba en el listado de países que según ellos“patrocinan el terrorismo”, genera la posibilidad de que cualquier persona jurídica o natural en los tribunales de EEUU pueda solicitar que se le indemnice, utilizando dinero cubano depositado en cuentas en ese país, y además, que determinados jueces fallen a favor de utilizar los fondos cubanos.

Se trata de una lista unilateral y arbitraria elaborada por EEUU de países “patrocinadores del terrorismo internacional”. El verdadero propósito de mantener a Cuba en ese listado espurio es fabricar pretextos para endurecer la persecución de sus transacciones financieras, y justificar la política de bloqueo, que ha provocado invaluables daños humanos y económicos por un millón de millones de dólares, calculado al final de 2011 al valor actual del oro.

Además, en bancos de Estados Unidos se encuentran confiscados unos 245 millones de dólares pertenecientes a empresas de telecomunicaciones de Cuba.

En estos últimos diez años, la aplicación de esas medidas coercitivas por parte del gobierno norteamericano llegaron a niveles de esquizofrenia, y se implementaron con particular saña contra empresas y entidades que comerciaron con la Isla; se busca el aislamiento, la asfixia, la inmovilización de Cuba, con el avieso propósito de ahogar a su pueblo y llevarlo a claudicar de su decisión de ser soberano e independiente.

Múltiples pronunciamientos de las Naciones Unidas condenan esta agresión. La Resolución 2625, de 24 de octubre de 1970 establece que “Todo Estado tiene el derecho inalienable de elegir su sistema político, económico, social y cultural sin injerencia en ninguna forma por parte de ningún otro Estado”.

Respaldada en estos principios, desde 1992, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha venido aprobando cada año con creciente mayoría en la Asamblea, la Resolución titulada"Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba". Dicha Asamblea ha venido reiterando a EEUU los principios de igualdad soberana, no intervencionismo y no injerencia en los asuntos internos, la libertad de comercio y navegación internacionales.

En efecto, todos los años en el mes de octubre, la Asamblea General de la ONU se pronuncia a petición del Gobierno isleño contra el bloqueo de EEUU; en el año 2011, arrolladoramente 187 países apoyaron a Cuba, tres pequeños estados se abstuvieron por temor a las represalias del imperialismo, y solo dos votos apoyaron este abuso genocida: EEUU e Israel, (su gendarme en el medio oriente). Este resultado que se repite anualmente, constituye una áspera sanción moral por parte de los pueblos del mundo a EEUU, pues queda en claro que el bloqueo tiene el apoyo de solo el uno por ciento de los gobiernos del planeta.  El 13 de noviembre volverá a pronunciarse la ONU con respecto a este punto.

A pesar de esto, la respuesta del gobierno imperialista es de oídos groseramente sordos, y un total desacato; así, lejos de suprimir el bloqueo y toda legislación que lo conforma, ha promulgado nuevas leyes como la Torricelli y la Helms Burton, cuyas regulaciones extraterritoriales afectan la soberanía de otros Estados y los intereses legítimos de entidades o personas bajo su jurisdicción.

Aún hoy, 52 años después de haber sido escrita aquella sentencia que citábamos al comienzo de Lester Dewitt Mallory en 1960, la política de la Administración norteamericana continúa siendo dirigida a “causar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno” en Cuba, con el propósito de hacer regresar este país a la situación de la pseudo república, que semi anexada fue retenida durante más de medio siglo. Los cubanos han tenido que padecer, sobrevivir y desarrollarse en las difíciles condiciones que le impone la superpotencia, que busca el aniquilamiento de la resistencia, pero respondiendo con el ejemplo de dignidad y soberanía de los hijos de Martí.

En el año 2004, siendo entrevistado como candidato al Senado, el Sr. Barack Obama expresó que estaba de acuerdo en que el“anacrónico embargo” a Cuba debería terminarse; posteriormente en el año 2009 ante todos los mandatarios de América anunció “un nuevo comienzo con Cuba”; sin embargo, a dos años de asumir la presidencia no ha variado mucho la actitud de EEUU hacia la Isla. Por el contrario, lejos de emprender acciones dirigidas a eliminar esa abusiva conducta, en enero de 2011 la actual administración estadounidense insistió en la aplicación de sanciones a empresas y otras entidades por supuestas violaciones del bloqueo a la isla; las multas de los Departamentos del Tesoro y Justicia contra entidades de su país y de Europa desde enero de 2010, por transacciones realizadas con Cuba, entre otros Estados, superan en su conjunto los 800 millones de dólares .

El Presidente Obama continúa sin cumplir su palabra. Y el bloqueo económico, comercial y financiero, continúa lesionando la calidad de vida del pueblo cubano, de sus niños, sus ancianos, sus enfermos…¿Hasta cuándo?...

Desoyendo las instancias de las Naciones Unidas expresadas durante veinte años por dicho organismo, llamándole a poner fin a esta política, el gobierno del imperialismo insiste en que mantendrá el bloqueo como una “herramienta de presión”, y no muestra intención alguna de modificar su actitud hacia Cuba.

Pero esta abusiva represalia contra el pueblo de la isla es una agresión mucho más grave y trascendente que lo expuesto en estas breves líneas. Por esta razón amigo (a) de Cuba, te invitamos a explorar un enlace con información más amplia y detallada acerca de esta medida genocida:

                                                       http://www.cubavsbloqueo.cu/Default.aspx?tabid=28

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